Determinación y control de recursos propios mínimos

Determinación y control de recursos propios mínimos

Circular 4/2011, del Banco de España, que modifica la Circular 3/2008, del Banco de España, sobre
determinación y control de recursos propios mínimos

Esta Circular transpone al ordenamiento español la Directiva 2010/76/UE sobre los requisitos de capital para
la cartera de negociación y las retitulizaciones y supervisión de las políticas de remuneración y pretende
avanzar en la adaptación de Basilea III.
Las principales modificaciones, que introduce la Circular 4/2011, se resumen a continuación:
– Las características financieras que deben reunir diversos instrumentos de capital regulatorio – en
especial los que pueden integrar los recursos propios básicos- para reforzar su capacidad de absorber
pérdidas en situaciones de estrés y su estabilidad.
Entre esas modificaciones destacan las que impiden, en el futuro, la existencia de incentivos a la
amortización anticipada y las que pretenden evitar (no en la deuda subordinada) el pago de la
retribución cuando ello sea aconsejable para reforzar la capitalización de la entidad.
– Introducción de mecanismos que aseguran que los híbridos computables como recursos propios
básicos son útiles para absorber pérdidas ordinarias; así, se endurece el ratio sobre activos ponderados
por riesgo.
– Se establecen como normas las guías que sobre la gestión del riesgo de liquidez que se habían incluido
en la Circular 9/2010 – que constituyó la última modificación de la Circular 3/2008 de Banco de Españay
se hacen menciones concretas relativas al estándar de liquidez a corto plazo que está previsto que introduzca en el futuro Basilea III y que incluirán un conjunto de informaciones periódicas que las
entidades deberán remitir mensualmente sobre su situación de liquidez.
– Se endurecen los requisitos prudenciales de cierto tipo de activos por su riesgo: los que son fruto de
titulizaciones y retitulizaciones, y los integrados en la cartera de negociación, tanto respecto a los
requerimientos de capital como en el marco de las obligaciones de diligencia debida en inversores y
emisores.
– Modificaciones de los límites a los grandes riesgos y la información que deben publicar las entidades de
crédito en materia de remuneraciones.
– Transparencia de política de remuneraciones que las entidades apliquen a sus directivos y a los
empleados cuyas decisiones puedan afectar al perfil de riesgos de la entidad. Junto a la información
agregada que debe publicarse, la Circular especifica los casos en los que las entidades deben contar
con un Comité de Remuneraciones y concreta alguna de las obligaciones de las entidades respecto de
dicho colectivo cuando presenten resultados mediocres o negativos. También se indica la información
que debe recibir el Banco de España para supervisar el cumplimiento de los principios.

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